Palabras Inauguración Año Académico 2018

Estimada Comunidad EICO:

Compartimos con ustedes, las palabras pronunciadas por el Director de la Escuela Prof. Galo Herrera Baquedano, en la Inauguración del Año Académico 2018. 

Antes que todo, quiero agradecer a nuestro invitado, profesor, Ricardo Ffrench-Davis Muñoz, Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales 2005 y Profesor titular en la Facultad de Economía de la Universidad de Chile, por su disposición a compartir generosamente con nosotros su tiempo y el conocimiento desarrollado en su larga y exitosa trayectoria académica/profesional, en el marco la inauguración del año académico 2018 y número 60 de nuestra Escuela.

Nos parece relevante hacer un alto en nuestras actividades académicas, estudiantiles y administrativas para reflexionar sobre nuestro quehacer universitario y los desafíos que implica construir una comunidad académica protagonista del desarrollo futuro.

Somos parte de la Universidad de Valparaíso, universidad regional que se ha consolidado entre las mejores 12 universidades de Chile y como la universidad estatal, regional número 1 en matrícula de estudiantes de pre y postgrado. Lo anterior, representa una oportunidad privilegiada de recibir una formación en una universidad que acentúa principios éticos y compromiso social con nuestra comunidad regional y nacional. Las transformaciones económicas y sociales que enfrenta el mundo y nuestro país, en un contexto global, exige que la universidad estatal contribuya de manera efectiva a mejorar la calidad de vida de las sociedades. Es relevante que ustedes se hagan cargo del mandato de nuestra universidad, que incluyan en su quehacer académico y estudiantil, el desarrollo de una alta vocación de servicio público en los ámbitos que cultivan nuestras disciplinas.

La Universidad de Valparaíso nos invita, desde sus aulas, a pensar en el país que debemos ir construyendo para garantizar un mejor futuro con todos y entre todos. Ustedes como jóvenes y nosotros como académicos, tenemos en nuestras manos un proyecto universitario inclusivo, plural y democrático, que se expresa en todas y cada una de las acciones que la comunidad académica emprende. Vivamos con entusiasmo, pasión, energía y compromiso, cada momento mágico que se produce en la intimidad propia del cultivo de la disciplina.

Estudiantes, hagan uso de su libertad pero con responsabilidad. No pierdan nunca el entusiasmo y las ganas de “cambiar el mundo”, esa es la esencia de ser joven.

No olviden jamás, que salir de la ignorancia es el único camino seguro para obtener la preciada libertad que cada uno necesita para desplegar sus virtudes y talentos. La libertad, no implica sólo que ustedes pueden elegir entre una u otra opción, sino que más importante aún, es que pueden pensar por sí mismos, construir individual o colectivamente un sueño, y con ello crear nuevas realidades. Que ninguna ideología o credo religioso, determine los designios que ustedes han trazado para sus vidas.

Queremos que tengan sus ideas propias y no se dejen llevar por aquellas más populares o simplistas, inspiren su acción en convicciones profundas y que respondan a un proceso claro y efectivo del desarrollo de la “razón”. La invitación entonces, es para que cada una/uno de ustedes cultive nuestras disciplinas fundantes en un contexto amplio, diverso y de alta complejidad.

La sociedad, nacional y mundial, ha experimentado profundas transformaciones en los últimos 30 años y la Universidad no ha estado al margen.

En la actualidad, el conocimiento y la información circulan a una velocidad inconmensurable. Libros, artículos, papers, abundan en diversos sitios web, lo que ha modificado sustancialmente las formas de registro, distribución y acceso a la información, y por cierto, las nuevas dinámicas del poder social. Ya no quedan dudas que no existe una verdad oficial, la búsqueda de la verdad es una acción constante e inagotable.

Ahora bien, aquel enfoque que situaba al académico como la “única luz y fuente de conocimientos” ha quedado en el camino, pues actualmente los estudiantes llegan a las aulas con un bagaje cultural que les permite situarse en los aprendizajes con un sinnúmero de habilidades y competencias que el académico universitario debe saber orientar, reconstruir o modelar.

Como cuerpo académico creemos en sus saberes y habilidades, sin embargo, los estudiantes se deben dejar acompañar durante su proceso formativo, de manera proactiva y con una permanente iniciativa por mejorar sus aprendizajes.

Sean responsables de su autoformación, pues la autonomía es una condición que como Escuela de Ingeniería Comercial queremos promover en cada una/o de ustedes. Queremos estudiantes que sean inquietos por el conocimiento, capaces de tener opinión, proponer proyectos, responsables con sus decisiones y verdaderos agentes de cambio.

Ninguna universidad, y menos aún una unidad académica, puede otorgar la totalidad de las enseñanzas necesarias para el ejercicio profesional y su contribución ciudadana, por tanto necesitamos del compromiso de ustedes, que de forma autónoma sean capaces de pensar y actuar en pro de un desarrollo profesional, donde se den la mano en forma colaborativa el saber de sus académicos y las experiencias de conocimiento, teórico y práctico, construidos por ustedes.

Queremos que sean jóvenes capaces de enfrentar la adversidad para superar los obstáculos que se presentan durante su formación profesional y por cierto en las dimensiones más profundas de sus vidas. Nosotros les ofrecemos todas las opciones para encontrar sus caminos y alcanzar sus metas, pero ustedes comprendan que deben ofrecer esfuerzo, perseverancia, dedicación y optimismo.

Durante el presente año, la Escuela de Ingeniería Comercial cumple 60 años de vida académica fructífera, que en ningún caso olvida su capacidad de reinventarse. Este importante hito, debe invitar a toda nuestra comunidad universitaria a reflexionar respecto de los desafíos de los próximos 60 o más años, lo que sin duda no es un asunto fácil de desarrollar, ya que no podemos proyectar el futuro únicamente como una repetición constante de lo realizado exitosamente hasta ahora.

Para construir una nueva y mejor sociedad. Es necesario extender y desarrollar aún más las propuestas generadas a la fecha. Es necesario alcanzar la plena convicción de que una nueva y mejor sociedad es posible… Es necesario soñar. Y a partir de ese sueño, disponer en pleno nuestras capacidades profesionales, organizacionales y sociales, de tal modo de diseñar a partir de una perspectiva inclusiva, integradora y multidimensional aquellos modelos y nuevos enfoques que permitan superar la injusticia, la desigualdad, la discriminación, el abuso de poder en cualquiera de sus formas, y cualquier otra manifestación que atente o amenace a la dignidad humana. Jóvenes, otra sociedad, nueva, fuerte y sensible es posible !

Por lo pronto, ustedes son nuestro desafío inmediato, y por tanto ustedes son quienes nos deben interpelar para seguir por la senda de la tradición, la innovación y la excelencia. Tengan la certeza que  seguiremos recorriendo la ruta del trabajo dinámico y la búsqueda de la excelencia, mirando el futuro con claridad y optimismo.

Nuestra Escuela, y muy especialmente sus académicos, son sensibles a los problemas propios de una economía globalizada. Por esta razón es que estamos comprometidos en formar profesionales de excelencia, capaces de tomar decisiones que contribuyan a dinamizar la economía, planificar procesos productivos, administrar recursos humanos, innovar en el desarrollo de fuentes de emprendimiento, hacer más eficientes a las empresas o proporcionar servicio público en organizaciones del Estado, en un contexto de profundo respeto por las normas laborales, tributarias, de género, medioambientales entre otras. Es por ello, que nuestro claustro académico trabaja día a día, sin descanso, para ir mejorando sus competencias académicas, pero por sobre todo disciplinarias, en el contexto de un proceso de mejoramiento continuo orientado a la formación de capital humano avanzado.

También nos parece relevante la función formativa y el rol de la investigación en el desarrollo científico y tecnológico del país. Tanto es así, que nuestra Escuela muestra resultados notables en los últimos años en materia de productividad científica, de alcance y visibilidad internacional, y reconocida por los estándares de la CNA, CONICYT y OCDE.

En diversas áreas del conocimiento, nos hemos ido acercando con mucha fuerza a la frontera del conocimiento, lo que se traduce en una articulación importante entre la investigación, la docencia de pregrado y por cierto durante las próximas semanas con el postgrado, lo que sin duda es la expresión de una densidad y complejidad académica significativa.

Esta es una unidad académica que valora la actualización del conocimiento, que colabora en asentar un pensamiento reflexivo, analítico, crítico y propositivo al interior de la universidad, con el objetivo de mejorar los procesos de desarrollo académico en todos los ámbitos que la institución ha definido. Vivan esta experiencia de formación en un ambiente académico de excelencia y pluralidad.

Los invitamos a seguir desplegando en plenitud los quehaceres de nuestra comunidad de Ingeniería Comercial de la Universidad de Valparaíso. Eso implica comprometer una convivencia colectiva que se vincula por medio de la enseñanza-aprendizaje de la formación profesional, pero que no se agota en esa única dimensión.

Tenemos importantes desafíos en los próximos meses: Acreditar nuevamente la carrera; seguir mejorando nuestros indicadores de productividad científica; vincularnos más y mejor con el medio; implementar con éxito el actual magister de nuestra escuela; entre otros. En todos y cada uno de ellos, la comunidad en su totalidad debe estar presente.

El respeto, la confianza, el compromiso, la transparencia, y la honestidad, son actitudes y valores que nuestra Escuela considera como articuladores de la convivencia entre académicos, estudiantes y funcionarios. Hoy queremos reafirmar ante ustedes estos valores, queremos que sean coparticipes de una relación académica que descanse en la pluralidad de opiniones, en un diálogo abierto y permanente, con respeto por la diferencia y en pro de la construcción conjunta de propuestas.

Al respecto no deben olvidar un hito importante que ocurrió durante el presente año, la entrega de un protocolo que regula una serie de relaciones y acciones entre la comunidad académica. No tengan dudas, y escúchenme con mucha atención: en nuestra comunidad académica, no hay espacio para aquellos y/o aquellas que transgredan las normas que hemos acordado colegiadamente en la institución. Todos y todas merecen el más profundo respeto, siempre, más aún si existen relaciones de poder desigual.

Seguramente, muchos de los presentes, al igual que varios de nosotros, pertenecen a la primera generación entre sus familias que ingresa a la universidad, y estamos conscientes de que este hecho corresponde a un hito personal y familiar. Nosotros queremos que su proceso formativo, sea una experiencia de formación profesional de excelencia y una oportunidad real para que cada una/o de ustedes desarrolle todos sus talentos. Por eso les queremos señalar que todos nuestros esfuerzos como dirección de Escuela, cuerpo académico y funcionarios estarán orientados a proporcionarles la mejor estadía académica en nuestras aulas, pero al mismo tiempo, ustedes deben ser estudiantes comprometidos con su unidad académica y universidad pública.

Sigamos trabajando día a día con fuerza, voluntad y motivación, ya que no existen límites para soñar y hacer de esos sueños una realidad posible.

Éxito, felicidades y buen año 2018 para cada una/o de ustedes.

REVISA LA PRESENTACIÓN DEL DR. RICARDO FFRENCH-DAVIS MUÑOZ